Planteemos un clásico en estos tiempos, un centro decide apostar por la pizarra digital. El centro tiene claro que debe dar un paso en la modernización de su enseñanza y alguno de sus docentes ya tiene una pequeña liberación horaria y unos poquitos más se atreverían a hacer cosas si les dan un mínimo de material y apoyo.
Veamos paso por paso nuestra sugerencia:
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Iniciar el proceso de diagnóstico mano a mano con la persona encargada de las TIC.
- Conferencia “Inaugural” de descubrimiento y sensibilización sobre las posibilidades de la herramienta.
- Inicio de cursos online con sesión inicial introductoria. Normalmente habrá dos niveles:
- Pizarra Digital: para los participantes con ciertas bases de manejo de las TIC
- Herramientas Telemáticas: para alfabetización sistemática de los docentes menos avezados.
- Dinamización de claustro en torno a la pizarra digital, diferida unas semanas del inicio de la formación on line. Grupo voluntario dentro del claustro. Los alumnos pueden o no estar encuadrados en la formación on line (algunos miembros del claustro quizá verán la utilidad de la formación on line después, cuando vean que hay todo un mundo por descubrir).
- Eventualmente, si hay docentes entre quienes se han detectado graves carencias en el manejo del ordenador con desenvoltura: Taller presencial de “Informática básica para educadores”.
- Y este puede ser sólo el principio de una magnífica historia.
